martes, 31 de mayo de 2016

DOS IGNORANCIAS DIFERENTES
Se cree en los dogmas por tradición trasladada de padres a hijos, sin discernir los textos de los que provienen. Estamos, por lo tanto, sometidos a creer idioteces

El científico se aburre con lo conocido y le fascinan el misterio y la ignorancia y buscan soluciones, el creyente en religiones se regocija con el desconocimiento sin intentar salir de él








lunes, 30 de mayo de 2016

EL CONFORMISMO Y ALDOUX HUELEY

¿En qué se diferencia el mundo actual del Mundo Feliz de Aldoux Husley: una democracia perfecta,  una cárcel sin muros en la cual nadie sueña con evadirse. Un sistema de esclavitud donde gracias al consumo  y al entretenimiento, los esclavos tienen el amor de su servitud?


RELIGIONES, NACIONALISMOS Y CATÁSTROFES HUMANAS
 Las fes en los dioses y naciones han producido ríos de sangre:
11 –S, 7-J, cruzadas y caza de brujas, inquisición, guerra entre cristianos y hugonotes, guerra entre India y Paquistán, las guerras entre palestinos e israelitas, los genocidios serbo-croatas-musulmanas, las persecuciones contra los judíos por ser “los asesinos de Cristo”, la guerra irlandesa, pastores esquilando sus ovejas crédulas, la violencia liberal-conservadora en Colombia, las masacres de Madrid, Paris y Bruselas.
El problema de los dogmatismos está en negarse a cualquier evidencia  contraria a su fe. El mundo necesita una lucha contra la intolerancia, el integrismo y la indiferencia. Es necesario decir lo que la gente ignorante o instruida no quiere oír. Pero en su inmensa mayoría los dogmáticos son inmunes a la argumentación, están suficientemente adoctrinados y tienen temor de dejar de creer en dioses.; sufren de disociación cognitiva.
En el origen de las tres religiones monoteístas está su perversión:
1.      El Dios del Antiguo Testamento, adorado  por una tribu nómada, los judíos, era excluyente, celoso, mezquino, injusto, racista sediento de sangre, misógino, homófobo, infanticida, genocida
2.       El islamismo nació con la conquista militar como forma de difusión de su fe.
3.      El cristianismo se difundió con la espada de los romanos, los cruzados y los conquistadores españoles. (Ver Dawkina, Richard. El espejismo de Dios. Espasa, 2006
Se cree en los dogmas por tradición trasladada de padres a hijos, sin discernir los textos de los que provienen. Estamos, por lo tanto, sometidos acreer idioteces.


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jueves, 26 de mayo de 2016


 
LOS HIJOS DE LA FIESTA DE ANDRÉS HOYOS
Andrés Hoyos nos quiere descrestar con su novela Los Hijos de la Fiesta. Pero sólo resulta una farragosa estructura narrativa de 885 páginas: mucha verborrea para mostrarnos unas picarescas narraciones donde demuestra sus conocimientos en arrebatos de cama y de música. Un sobrevuelo por la historia política y del narcotráfico en Colombia. Mucha bulla para una novela insulsa.




LOS HIJOS DE LA FIESTA DE ANDRÉS HOYOS · 
Andrés Hoyos nos quiere descrestar con su novela Los Hijos de la Fiesta. Pero sólo resulta una farragosa estructura narrativa de 885 páginas: mucha verborrea para mostrarnos unas picarescas narraciones donde demuestra sus conocimientos en arrebatos de cama y música. Un sobrevuelo por la historia política y del narcotráfico en Colombia. Mucha bulla para una novela insulsa.


Hacia la estanflación
Las políticas económicas que se están tomando en la actualidad nos van a conducir al mayor mal de cualquier economía: tener estancamiento con inflación. Aquí expreso mis motivos:
1. El alza de la tasa de interés de referencia efectuada por la Junta del Banco de la República va a encarecer el crédito hipotecario y llevar a una recesión del sector de la construcción, que es el sector que más contribuye al crecimiento por su poder de generación de empleo y de multiplicar la demanda agregada. Además, va a encarecer el crédito de consumo y a reducir la demanda agregada.
2. Como la inflación es de oferta y no de demanda, no logra bajar los costos de producción, que han sido estimulados por la devaluación.
3. La gente prefiere correrse hacia el dólar en forma especulativa, con lo cual aceleran la devaluación y demandan menos producción nacional.
4. El apretón fiscal mediante la disminución del gasto público también deprime la demanda efectiva de la economía.
5. A pesar de la mayor devaluación, las exportaciones no aumentan porque la economía mundial está funcionando mal.
Los platos rotos no los paga ni Santos, ni Cárdenas ni los economistas del Banco de la República; los paga el pueblo colombiano más desfavorecido.
Ramiro Restrepo U

    MARX- KEYNES Y EL CAPITALISMO ACTUAL


    Marx nos planteaba el disfrute del "lujo ocioso" en una sociedad dominada por la aplicación de la ciencia a la producción, lo que exigía, desde luego una buena distribución del ingreso, pero también, a mi modo de ver la existencia de un mercado como forma eficiente de distribuir la producción, y dada la división del trabajo a la que aspiraba. En mi concepto Marx lo que estaba postulando en el comunismo era llevar al extremo el individualismo extremo.

    En la sociedad comunista, en la que nadie tiene una esfera exclusiva de actividad, sino que cada uno puede realizarse en el campo que desee, la sociedad regula la producción general, haciendo a cada uno posible el hacer hoy una cosa y mañana otra distinta: Cazar por la mañana, pescar después de comer, criar ganado al atardecer y criticar a la hora de la cena; todo según sus propios deseos y sin necesidad de convertirse nunca ni en cazador, ni en pescador, ni en pastor, ni en crítico”. - See more at: hEn la sociedad comunista, en la que nadie tiene una esfera exclusiva de actividad, sino que cada uno puede realizarse en el campo que desee, la sociedad regula la producción general, haciendo a cada uno posible el hacer hoy una cosa y mañana otra distinta: Cazar por la mañana, pescar después de comer, criar ganado al atardecer y criticar a la hora de la cena; todo según sus propios deseos y sin necesidad de convertirse nunca ni en cazador, ni en pescador, ni en pastor, ni en crítico”. - 
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    Keynes en "las Posibilidades económicas de nuestros nietos", predijo que el crecimiento y los avances tecnológicos que el capitalismo proporcionaba reducirían la semana laboral media a las quince horas en un siglo, por lo que que hacer el tiempo libre se convertirá en nuestra mayor preocupación. Sobre el dinero, Keynes adelantó una esperanzada predicción con su animada prosa habitual (salvo en su Teoría General, excepcionalmente árida).

    "El amor al dinero como posesión -para distinguirla del amor al dinero como un medio para la satisfacción de las necesidades y los placeres de la vida -será reconocido como lo que es, una morbilidad algo repugnante, una de esas tendencias semicriminales, semipatológicas que se dejan con un estremecimiento en manos de los especialistas en enfermedades mentales".
    Infortunadamente lo que tenemos hoy es un capitalismo con una gran desigualdad en la distribución del ingreso, y un gran desarrollo técnico, pero la posesión de dinero por los potentados es una enfermedad psicológica: una avaricia desmedida.
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    miércoles, 25 de mayo de 2016

    TRAGEDÍAS Y COMEDIAS
                                          RAMIRO RESTREPO U.
    Tragedia n° 1
    Existen miles de miles de familias que no tienen que yantar
    Comedia n° 1
    Millones de personas son obesas.
    Comedia n° 2
    La dejó el bribón de su marido.
    Tragedia n °2
    Se consiguió otro papanatas.
    Comedia n° 3
    Los políticos se volvieron honestos.
    Tragedia n° 3
    La arrugas en quienes aspiran a la eterna juventud.
    Comedia n° 4
    Los ungüentos contra las arrugas.
    Tragedia n° 4
    Los “bananos” en las mujeres.
    Comedia n° 5
    La liposucción y la lipoescultura.
    Tragedia n° 5
    Tetas pequeñas.
    Comedia n° 6
    La silicona.
    Tragedia n° 6
    Un mal amor de pareja.
    Tragicomedia n° 1
    Seguir unidos.
    Tragedia n° 7
    La inmigración.
    Tragicomedia n° 2
    Donald Trump.
    Tragedia n° 8
    Las drogas.
    Comedia n° 7
    La guerra contra ellas.
    Tragedia n ° 9
    La violación.
    Comedia n° 8
    La justicia.
    Tragedia n° 10
    La violencia contra las mujeres.
    Tragicomedia n° 3
    Las mujeres que creen que aman a sus verdugos.
    Tragedia n° 11
    La pedofilía.
    Comedia n ° 9
    La doble moral de los curas.
    Tragedia n° 12
    Los “cacaos” de Colombia
    Comedia n° 10
    La adoración que se les profesa.
    Tragedia n° 13
    Vladimir Putin.
    Comedia n° 11
    La idiotez del pueblo ruso.
    Comedia n° 12
    Una esposa con mascarilla.
    Tragedia n° 14
    El estupor del marido.
    Tragedia n° 15
    La vigorexia.
    Comedia n°13
    Horas y horas en el gimnasio.
    Tragedia n° 16
    Las EPSs.
    Comedia n°14
    El optimismo del ministro de salud.
    Tragedia n° 17
    La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
    Comedia n° 15
    La libertad de prensa en Colombia.
    Tragedia n° 18
    El socialismo del siglo XXI.
    Comedia n° 16
    El analfabetismo de Maduro.
    Tragedia n° 19
    El socialismo del siglo XXI.
    Comedia n° 17
    La democracia de Correa.
    Tragedia n° 20
    El salario mínimo en Colombia.
    Comedia n° 18
    La concertación anual.
    Tragicomedia n° 4
    Un congresista colombiano, sin trabajar, gana $ 26.000.000.
    Comedia n° 19
    Un trabajador en Colombia con salario mínimo, gana $ 644.000.




                                                                     OTRA JUSTICIA
                                    RAMIRO RESTREPO U
                                            
    Se encontró con una mujer entrada en años, nariguda, mueca, con orejas de burro, uñas en forma de garfio, pelo ralo, ojos de sapo, barrigona y pies torcidos. Ella lo saludó amablemente y le preguntó quién era y que hacía por esos pasajes desolados.
    -No creerás mi historia-le contestó don Carlo-Así se llamaba el hombre
    -Pues cuéntala que yo soy muda para delatar bandidos, porque a mí no me engañas y algo non santo ocultas, te delatan tus ojos, algunos delitos llevas en ese cuerpo tan esbelto,  esa belleza de Adonis-le increpó la desgarbada vieja.
    -No te equivocas, estoy evadiendo la justicia por actos de violación carnal en niñas de entre diez y quince años de edad-respondió el malhechor-y continuó: no sé en qué momento me convertí en el monstruo que soy. Yo era un seductor empedernido, no me faltaban las más majestuosas mujeres que en la comarca había, era incluso perseguido por hermosas damas de geografías vecinas. Pero de un momento a otro el Destino me cambió. Las Rosas me clavaban espinas en vez de besos, me trataban como a un perro sarnoso o me evitaban inmisericordemente. Era el hazmerreir , la escoria más indignante. Para calmar mi apetito sexual comencé a engañar niñas con regalos y a violentar a las que no cedían voluntariamente. Por algún tiempo logré evitar la justicia con mi influencia de joven rico y sobornos a los jueces, pero llegó un juez incorrupto y tuve que huir. Aquí me tienes y si he de salvarme necesito un cambio de fisonomía que ningún cirujano estético está dispuesto a realizarme por miedo a la justicia, el dinero ya no me sirve. ¿Puedes tu ayudarme acaso?
    -Puedo-respondió la bruja-¿Qué más se podía pensar de semejante figura?-pero ¿qué estás dispuesto a pagar ?Tu sabes que no hay almuerzo gratis, eso dice la sabiduría popular.
    -Estoy en tus manos-respondió Carlo.
    -Yo te puedo cambiar el rostro con una pócima, empero sólo obra para envejecer.
    -¿Envejece también el cuerpo?
    -Si, claro que con buenos médicos puedes mantenerte con vida varios años, depende de tu estilo de vida, tienes que volverte un estoico, nada de placeres mundanos. Creo que ya gozaste demasiado y es hora de pagar. Además tienes que poseerme y cuando yo muera casarte con mi hija que, aun siendo hermosa, no ha podido conseguir mozo. Nadie la quiere por ser mi retoño, todos piensan que es hija de hechicera y los puede dominar con hierbas.
    Creyó el don Juan decadente, que era mucho el sacrificio. Tuvo escrúpulos sobre la vieja y pidió un tiempo para pensarlo. Le dijo, sin embargo, que lo ocultara mientras tanto y la recompensaría.
    La cara de Parca accedió confiada en que lo tenía acorralado y en algún momento él tendría que aceptar.
    La noche hizo su entrada y resolvieron irse a descansar. La anciana se miró al espejo antes de dormir y su narcisismo le indicaba que aún era hermosa para el himeneo y se acostó convencida de su ilusión óptica. Creía, como en la bruja de Blanca Nieves, que no había nadie más hermosa que ella. Sin embargo se acordó de su hija y sintió celos, pero se fue a dormir pensando que podía controlar la situación. El seductor tendría que yacer junto a ella, costare lo que costare, sentía que lo dominaba puesto que no tenía otra salida que la propuesta por ella.
    El prófugo se tiró a la cama y empezó a cavilar: de ser posible mataría a la bruja y se apoderaría de la muchacha que aún no conocía, pero ya pensaba en la hermosura y la ilusionaba como una de las Tres Gracias .Se durmió y empezó un plácido sueño en un jardín lleno de infinidad de flores como nunca había visto en su vida, cogido de la mano de la jovenzuela a la que , efectivamente creía una de las Tres Gracias. La besaba en las manos, en la boca y en el cuello y se sentía con una placidez que nunca había conocido, a pesar de haber gozado de tantas divinidades en su comarca y otras latitudes.
    El sueño le duró como una hora y se despertó anonadado. Pensó que, aún sin conocerla. Se estaba enamorando de la chica. El no conocía el amor, sólo el goce sexual, por lo cual se sentía dubitativo, y esperaba que sólo fuera una ilusión pasajera. Ahora tenía ante sí dos problemas por resolver: acceder a las peticiones del esperpento que le ofrecía el cambio de faz y la inquietud por el amor de la moza. No pudo volver a conciliar el sueño y el resto de la noche le pareció una atroz pesadilla.
    Amaneció y lo primero que encontró fue a la hija de la vieja y quedó petrificado ante semejante belleza. Él, que había visto tanto esplendor femenino, no tenía con quien compararla, le pareció única. La dama del sueño era una hermosura insignificante con respecto a la que tenía al frente. No pudo ni corresponder al saludo.
    La madre se despertó también, pero no hizo alusión a la conversación del día anterior. Se notaba demacrada, dijo que no había pasado buena noche, pero dejó que el día transcurriera tranquilo, desayunó y se acostó de nuevo, tan mal se sentía.
    Mientras tanto la pareja paseaba por el jardín y él le hizo sus requiebres a ella. La beldad le correspondió, fue amor a primera vista. Pasaron el día muy contentos, sin que ella supiera nada de lo acontecido entre su madre y el violador. Ella estaba inocente del sujeto con quien hacia sus primeros pinitos de amor. Él sólo pudo cogerle la mano, ella no se dejó besar por recato.
    Llegó la tarde y la bruja expiró sin mayores ruidos.
    Tuvo suerte el maldito y resolvió uno de los dos problemas o mejor los dos porque se sentía enamorado de la mozuela y se dispuso a disfrutar de los goces de Cupido.
    Lograron definitivamente enamorarse, pero sin ningún placer sexual, la diva, tal como la llamaba él, insistía que sólo con el matrimonio disfrutaría de los besos y del tálamo. Él esperó con paciencia.
    Por fin contrajeron nupcias, pero no lograron disfrutar de la luna de miel, con el primer beso ella adquirió la figura de su madre y él inmediatamente la repudió, le repugnó su aspecto y se suicidó. Así fue como operó otra justicia.
                                        Mayo de 2015      


                                                                     OTRA JUSTICIA
                                    RAMIRO RESTREPO U
                                            
    Se encontró con una mujer entrada en años, nariguda, mueca, con orejas de burro, uñas en forma de garfio, pelo ralo, ojos de sapo, barrigona y pies torcidos. Ella lo saludó amablemente y le preguntó quién era y que hacía por esos pasajes desolados.
    -No creerás mi historia-le contestó don Carlo-Así se llamaba el hombre
    -Pues cuéntala que yo soy muda para delatar bandidos, porque a mí no me engañas y algo non santo ocultas, te delatan tus ojos, algunos delitos llevas en ese cuerpo tan esbelto,  esa belleza de Adonis-le increpó la desgarbada vieja.
    -No te equivocas, estoy evadiendo la justicia por actos de violación carnal en niñas de entre diez y quince años de edad-respondió el malhechor-y continuó: no sé en qué momento me convertí en el monstruo que soy. Yo era un seductor empedernido, no me faltaban las más majestuosas mujeres que en la comarca había, era incluso perseguido por hermosas damas de geografías vecinas. Pero de un momento a otro el Destino me cambió. Las Rosas me clavaban espinas en vez de besos, me trataban como a un perro sarnoso o me evitaban inmisericordemente. Era el hazmerreir , la escoria más indignante. Para calmar mi apetito sexual comencé a engañar niñas con regalos y a violentar a las que no cedían voluntariamente. Por algún tiempo logré evitar la justicia con mi influencia de joven rico y sobornos a los jueces, pero llegó un juez incorrupto y tuve que huir. Aquí me tienes y si he de salvarme necesito un cambio de fisonomía que ningún cirujano estético está dispuesto a realizarme por miedo a la justicia, el dinero ya no me sirve. ¿Puedes tu ayudarme acaso?
    -Puedo-respondió la bruja-¿Qué más se podía pensar de semejante figura?-pero ¿qué estás dispuesto a pagar ?Tu sabes que no hay almuerzo gratis, eso dice la sabiduría popular.
    -Estoy en tus manos-respondió Carlo.
    -Yo te puedo cambiar el rostro con una pócima, empero sólo obra para envejecer.
    -¿Envejece también el cuerpo?
    -Si, claro que con buenos médicos puedes mantenerte con vida varios años, depende de tu estilo de vida, tienes que volverte un estoico, nada de placeres mundanos. Creo que ya gozaste demasiado y es hora de pagar. Además tienes que poseerme y cuando yo muera casarte con mi hija que, aun siendo hermosa, no ha podido conseguir mozo. Nadie la quiere por ser mi retoño, todos piensan que es hija de hechicera y los puede dominar con hierbas.
    Creyó el don Juan decadente, que era mucho el sacrificio. Tuvo escrúpulos sobre la vieja y pidió un tiempo para pensarlo. Le dijo, sin embargo, que lo ocultara mientras tanto y la recompensaría.
    La cara de Parca accedió confiada en que lo tenía acorralado y en algún momento él tendría que aceptar.
    La noche hizo su entrada y resolvieron irse a descansar. La anciana se miró al espejo antes de dormir y su narcisismo le indicaba que aún era hermosa para el himeneo y se acostó convencida de su ilusión óptica. Creía, como en la bruja de Blanca Nieves, que no había nadie más hermosa que ella. Sin embargo se acordó de su hija y sintió celos, pero se fue a dormir pensando que podía controlar la situación. El seductor tendría que yacer junto a ella, costare lo que costare, sentía que lo dominaba puesto que no tenía otra salida que la propuesta por ella.
    El prófugo se tiró a la cama y empezó a cavilar: de ser posible mataría a la bruja y se apoderaría de la muchacha que aún no conocía, pero ya pensaba en la hermosura y la ilusionaba como una de las Tres Gracias .Se durmió y empezó un plácido sueño en un jardín lleno de infinidad de flores como nunca había visto en su vida, cogido de la mano de la jovenzuela a la que , efectivamente creía una de las Tres Gracias. La besaba en las manos, en la boca y en el cuello y se sentía con una placidez que nunca había conocido, a pesar de haber gozado de tantas divinidades en su comarca y otras latitudes.
    El sueño le duró como una hora y se despertó anonadado. Pensó que, aún sin conocerla. Se estaba enamorando de la chica. El no conocía el amor, sólo el goce sexual, por lo cual se sentía dubitativo, y esperaba que sólo fuera una ilusión pasajera. Ahora tenía ante sí dos problemas por resolver: acceder a las peticiones del esperpento que le ofrecía el cambio de faz y la inquietud por el amor de la moza. No pudo volver a conciliar el sueño y el resto de la noche le pareció una atroz pesadilla.
    Amaneció y lo primero que encontró fue a la hija de la vieja y quedó petrificado ante semejante belleza. Él, que había visto tanto esplendor femenino, no tenía con quien compararla, le pareció única. La dama del sueño era una hermosura insignificante con respecto a la que tenía al frente. No pudo ni corresponder al saludo.
    La madre se despertó también, pero no hizo alusión a la conversación del día anterior. Se notaba demacrada, dijo que no había pasado buena noche, pero dejó que el día transcurriera tranquilo, desayunó y se acostó de nuevo, tan mal se sentía.
    Mientras tanto la pareja paseaba por el jardín y él le hizo sus requiebres a ella. La beldad le correspondió, fue amor a primera vista. Pasaron el día muy contentos, sin que ella supiera nada de lo acontecido entre su madre y el violador. Ella estaba inocente del sujeto con quien hacia sus primeros pinitos de amor. Él sólo pudo cogerle la mano, ella no se dejó besar por recato.
    Llegó la tarde y la bruja expiró sin mayores ruidos.
    Tuvo suerte el maldito y resolvió uno de los dos problemas o mejor los dos porque se sentía enamorado de la mozuela y se dispuso a disfrutar de los goces de Cupido.
    Lograron definitivamente enamorarse, pero sin ningún placer sexual, la diva, tal como la llamaba él, insistía que sólo con el matrimonio disfrutaría de los besos y del tálamo. Él esperó con paciencia.
    Por fin contrajeron nupcias, pero no lograron disfrutar de la luna de miel, con el primer beso ella adquirió la figura de su madre y él inmediatamente la repudió, le repugnó su aspecto y se suicidó. Así fue como operó otra justicia.
                                        Mayo de 2015      


    martes, 24 de mayo de 2016

    UN MATRIMONIO PERFECTO

                                       RAMIRO RESTREPO U.
    Crisóstomo era un tipo ridículo, peripatético dirían otros; buen conversador cuando se tomaba unos wiskis  con sus amigos; autoritario con sus trabajadores, a quienes no les permitía ni un segundo de pérdida de tiempo. En estricto sentido, era un capataz de industria. Un burgués bien pragmático: ”menores salarios más acumulación personal” era su gran consigna.
    -Tú concepción es falsa y contraproducente, Crisóstomo-le decía su amigo Benefactor (su padre era un latinista con pretensiones humanistas). A los capitalistas les va mejor si son inteligentes y pagan bien, porque los obreros pueden gastar más y ese gasto es ingreso para ustedes.
    -No me vengas con sofismas, todos tratamos de pagar los peores salarios y por eso estamos llenos de plata. El problema es el gasto familiar: los servicios públicos están caros, las universidades donde estudian mis hijos, que aquí entre nos no sirven ni para desvestir novias, tienen matrículas por las nubes, los impuestos de los tres automóviles valen un ojo de la cara, el gobierno nos esquilma con el diez por ciento de impuesto a la renta, las contribuciones por valorización nos disminuye más nuestra renta,  los diezmos para la salvación del alma es otro gasto superfluo, la vanidad de mi señora me ahorca todos los días. Este país está invivible, y fuera de eso tengo que pagar la seguridad privada, porque los pobres y los delincuentes pululan; por donde camino me los encuentro, que miedo y que asco.
    -Por eso, Crisóstomo: si los ricos fueran más inteligentes y pagaran más seguridad social, necesitarían menos policías y menos gorilas con armas, vivirías más tranquilo, disfrutarías mejor tu riqueza-le decía Benefactor.
    -No me convences, hombre. Yo estoy seguro que las “armas os darán la libertad”, no sé quién lo dijo, pero es un axioma.
    Crisóstomo vestía con pulcritud y elegancia, pagaba asesor de imagen obligado por su mujer y por su vanidad de marica, que tenía bien oculta. Esta última le ocasionaba más  erogaciones  que los otros gastos juntos. Renegaba del costo del asesor de imagen, porque creía que sabía vestirse, pero el dominio de su mujer era absoluto.
    Doña Barbarita, no permitía que le dijeran de otra manera, era una mujer vanidosa que vestía a la usanza de la última moda en París o Nueva York, solía visitar a sus amigas a tomar el té, a celebrar los cumpleaños con ostentosas fiestas, salir de vacaciones con ellas, nunca con su marido a quien despreciaba, pero no podía desperdiciar su billetera, aunque ya ni besos en la mejilla se daban. Ella tenía bien guardado sus amoríos en playas europeas con golfos juveniles; también sus amigas de viaje lo hacían y guardaban bien sus apariencias en Belén Playero. Sus maridos eran muebles viejos con plata ; aunque ninguno pasaba de los cuarenta, y no querían malgastarla en divorcios y repartición de bienes.
    Nuestro capataz de industria había encontrado, a los veinte años, su Adonis en Saint Tropez. Era un mozuelo de quince años, de esos chicos europeos preocupados sólo por la buena vida, que encontró asoleándose en la playa y sin ningún complejo se le sentó a su lado, lo invitó a un Martini en las rocas. Se le presentó como industrial de Coscurantismo y le propuso una cita en su hotel a las ocho de la noche. El mozo vio la oportunidad de dinero y aceptó sin objeciones.
    La cita se cumplió con exactitud, salieron para la ópera y regresaron al tálamo, como lo llamaron desde entonces. Durmieron la noche juntos y sellaron el pacto de verse cada seis meses en cualquier parte del mundo, todos los gastos por cuenta de Crisóstomo más la prima de 500.000 euros por las emociones sensuales y sexuales que sentía el cuarentón.
    Mientras Crisóstomo era monógamo, Barbarita era una ninfómana incurable, en cada viaje no se tiraba menos de seis mancebos.
    -No me gusta la rutina monogámica-les decía a sus amigas-, es mejor diversificar el placer.
    -Pero te cuidas-le insistían algunas de ellas.
    -No siempre, con las borracheras a veces se me olvida; tranquilas que no pasa nada, escojo jóvenes de buena alcurnia.
    -No creas eso de la buena alcurnia. La promiscuidad a veces no perdona y a esos golfos sólo les interesa el dinero-
    Barbarita empezó a sentir los ganglios linfáticos inflamados, sarpullido, fiebres recurrentes, dolores de cabeza y fatigas.
    -Consulta un médico  -le dijo su marido.
    -Son malestares pasajeros.
    -Deja de ser tonta; esos síntomas los estás padeciendo hace más de dos meses. ¿Si de pronto es sida?
    -¿Y si lo es?
    -Pues nos separamos de apartamento, eso es contagioso-le dijo el zoquete prejuiciosamente.
    La testaruda por fin aceptó consultar un médico; esperó los resultados de los exámenes una semana y estos salieron positivos.
    Tal como dijo el marido, se separaron.
    Un buen día se encontraron por casualidad en Saint Tropez. Ella estaba completamente acabada por la enfermedad. Él estaba acompañado de su mancebo.
    -¿Qué haces por aquí en esas condiciones?-le indagó él.
    -Tal vez pasando mis últimos días.
    -¿Y tú? ¡ No te conocía esas debilidades!

                      



                                   UN VAMPIRO EXTRAÑO
    RAMIRO RESTREPO U.
                                                                                                     


    Según un manuscrito, caligrafiado en letra gótica del siglo XII de nuestra era, Drácula no nació en Transilvania, sino en Transmontania, pueblo ubicado en las estribaciones de la montañas de Coscurantismo, que ya muchos saben queda ubicado en el extremo norte de Sur América. Con ello queda desvirtuada la leyenda de la procedencia europea del Conde, otras de las mentiras construidas por el eurocentrismo y el colonialismo.
    Transmontania era un territorio nebuloso y extremadamente frío, en donde solo aparecía el sol un solo día de los años bisiestos, de tal manera que siempre aparentaba ser de noche. Drácula tenía, pues, todo a su disposición para hacer de las suyas. Sin embargo él escogió una forma dicotómica de vivir: ave voladora (murciélago) durante la verdadera noche y una esbelta figura, una cutis canela, una mirada oscura y penetrante y un caminar de torero durante la verdadera noche.
    Como la gente del terruño era ignorante, no sabían que su verdadero nombre era Nosferatu como en la película de Murnau y él se hacía llamar Georgeus para dar a entender que era de orígen extranjero; eso en tierra de arribistas era de alta estima.
    Aunque nuestro héroe vivió la juventud en Transmontania, sus padres consideraron que su educación fuera en Europa, de tal manera que permaneció por muchos siglos en el viejo continente adquiriendo la experiencia de chupasangre, hasta que fue descubierto y desterrado mediante la santa cruz cristiana, como era la usanza, y regresó a su tierra natal. Allí cometió el error de enamorarse de una sola chica, Marcela. Esta era una mona de cara resplandeciente, escultural nariz griega, manos de terciopelo y caderas bien proporcionadas y elevadas.
    Marcela fue advertida por su madre de que el susodicho sujeto no era susceptible de confianza. A pesar de su adolescencia, de sus deseos femeninos a flor de piel y de que en el pueblo no existía quien la mereciera, (a juicio de su madre y de ella misma)  hizo caso y evitaba a nuestro sujeto bajo cualquier circunstancia. Él intentaba por todos los medios hablarle, pero era imposible. Ella intuyó la desgracia.
    Georgeus repudiaba la sangre de las demás doncellas del pueblo, le producían náuseas. Pero todas ellas se enamoraron de él por su porte. Al tipo  no le quedó más remedio que robar sangre de los hospitales para poder alimentarse.
    A Transmontania llegó un día un periodiquillo con la noticia que de Europa había escapado un bribón "flaco, pálido, de largas uñas y puntiagudos colmillos" y se sospechaba que había logrado huir a América.
    El cura reunió a la feligresía en la misa dominical y les predicó que en pueblos y ciudades que vivían en pecado esa era una de las manifestaciones del Diablo. Que el pueblo debía entrar en oración porque el pecado se había enseñoreado de él: los burdeles, cantinas y discotecas donde las jovencitas exhibían y estrechaban sus cuerpos contra los muchachos, no era más que concupiscencia, la perdición, la inmoralidad. Que ni siquiera los hombres casados respetaban a sus mujeres y se perdían en la pasión de las mujeres recién llegadas. Además, las ideas modernas hicieron su entrada impregnadas de libre pensamiento y ateismo.
    Geoegeus nunca reía porque se le notaban sus colmillos, pero nadie se dio cuenta de ese detalle ya que en ese pueblo nadie reía, parecían condenados a mantener el ceño fruncido.
    El vampiro estaba desesperado y le escribió una misiva a Marcela:
                         Adorada niña de mis ojos, desde que te vi no hago otra cosa que pensar en ti. Tú eres la dueña de mis sueños y mis pensamientos. Estoy desesperado por verte y hablarte, pierdo el apetito, estoy al borde del suicidio. Te prometo un amor desinteresado, tan pasional como ningún poeta lo ha soñado ni escrito. Te llevaré a un lugar donde solo exista la Primavera y aromas florales permanentes. Te imploro piedad, amparo en tus brazos. ¡Oh Marcelita, por Dios!
                                                                Georgeus
    Marcela leyó el mensaje y respondió:
                          Señor, guárdese sus lisonjas y súplicas. Usted no me interesa, no quiero saber nada de su señoría. Sí en mis manos estuviera lo haría desaparecer, vuélvase por donde vino que no tiene nada que hacer aquí. Las ciudades sólo son antros del pecado: Sodomas y Gomorras modernas. Vaya siga su perdición en ellas.
                                                                Marcela
    Ya los hospitales carecían de sangre y Drácula sufrió una transformación en sus hábitos alimenticios: ahora tuvo  que recurrir al "fluido vital o energía psíquica". No podía seguir rechazando a las púberes, pero seguía ansiando la sangre de Marcela.
    Algo extraordinario empezó a aparecer en el montañoso territorio: las jóvenes amanecían con dos puntitos en el cuello y paulatinamente se iban demacrando. Nadie atinaba a dar con la causa de semejante fenómeno, el pánico cundió por toda la montaña.
    El cínico de Georgeus recomendó zanahoria con naranja y azúcar e hígado a usanza de las abuelas, decía.
    Por fin llegó el médico, revisó a las mujeres, pero no pudo diagnosticar la causa del mal.
    Un intelectual jubilado, que se aburrió de la vida citadina y se fue a vivir a Transmontania, empezó a sospechar, se acordó de sus lecturas clandestinas en el seminario y le llegó a la mente la novela Drácula de Bram Stoker, pero como no remembraba mayor cosa, escribió una carta a la biblioteca pública de la ciudad indagando al respecto. Sabía que la respuesta era demorada, así que no le quedó más remedio que esperar con paciencia.
    El tiempo transcurría y la situación de las anteriores vírgenes empeoraba, ni la zanahoria con naranja servía, se estaban muriendo de anemia.
    Nuestra ave voladora, estaba cada vez más rozagante y joven y fue elegido alcalde. Era típico en Coscurantismo que la población votara por candidatos hermosos a los ojos femeninos, por los candidatos de la llamada “maquinaria”, por el clientelismo y el gamonalismo o vendiera su voto por cualquier botella de ron; pero pocos por ideas. Ya sabemos que nuestro Drácula era buen mozo y las féminas estaban enamoradas de él
    La cada vez más atlética figura del alcalde, le olió mal al intelectual y sus sospechas recayeron sobre él.

    Con el tiempo, ya no solo era más joven, sino que se volvió rico. Le volvió a escribir a Marcela:
                                                  Reina de mi corazón, niña idolatrada, no me sigas dejando penar en vida, atiende mis ruegos, no seas tan mala gente, mira que me muero sin ti, ten caridad como te enseñaron tus ancestros, muestra de verdad tu cristianismo. Serás mi esposa y te ufanarás como Primera Dama, mostrarás de verdad tu orgullo.
                                                                          Georgeus
    La "Reina " le dijo:
                                No eres digno de mi amor. No me afana la vanidad, he vivido en la sencillez y en ella moriré.
                                                                            Marcela
    Por fin llegó la respuesta que el intelectual esperaba:
    1. Los vampiros no se reflejan en los espejos
    2. No tienen sombra, carecen de alma
    3. Se les aleja con agua bendita o usando una cruz cristiana
    4. Practican la necromancia
    Nuestro jubilado no creía en la existencia de los vampiros: estaba seguro que era imaginación (pura literatura) y mitología extendida por todos los continentes. Sin embargo, se trazó un plan y decidió hablar con el personaje en sospecha.
    Marcela estaba un día en su porche, cuando de repente la sobrevoló un murciélago. Le entró temor y comunicó a su madre lo ocurrido.
    Su mamá le respondió que esos animales sólo eran peligrosos para el ganado, que dejara el temor.
    Diógenes, el pensador que había llegado de la ciudad, se entrevistó con Georgeus y tuvieron el siguiente dialogo:
    -¿Tú de dónde vienes al fin?-preguntó Diógenes.
    -De los cinco continentes, soy un hombre universal y mi patria ha sido el mundo.
    -Pero tú eres un hombre raro, no envejeces. ¿Conoces acaso el elixir de la eterna juventud o hiciste un pacto con el Diablo cómo lo enseñan tantos libros de ficción?
    -¿Envidia, por qué ya estás decrépito?
    -No, simple curiosidad. Pero, dime una cosa: ¿tú crees en el espiritismo?
    -Claro, después de andar tanto mundo, algo se ve y algo se aprende. ¿O acaso tú crees que tanto hereje y tantas brujas que murieron confesadas fueron puro invento de la inquisición? Es más la brujería aún existe, mira no más los hombres que son dominados por mujeres horribles, son producto de conjuras, de hierbas.
    -Eso no es producto de ninguna pócima, es sugestión y derroche de sexo, encoñamiento como decía mi abuela, que creo que es más sabia que tus teorías, por mucho mundo que hayas recorrido.
    -Si no crees en la magia negra, entonces ¿qué es lo que está pasando en este pueblo?
    -Algo raro, de acuerdo. Pero no tenemos indicios de necromancia, aunque sé que tú lees el chocolate. Pero yo creo que es un juego, una charlatanería. O ¿a quién le has adivinado el futuro?
    -Pregúntale a la gente. Si no funcionara, no recurrirían a mí.
    -Ocurren coincidencias y las gentes consideran que se cumplen los presagios.
    -Bueno, tú eres un hombre de razón y yo considero que existen cosas sin razón.
    El intelectual convenció a Marcela que tuviera una cita amorosa con el enamorado y que llevara oculto un espejo para hacerle la prueba a ver si se reflejaba en él.
    Marcela tuvo temor de perder la virginidad, pero se acordó de las mártires católicas, quería ganarse el Cielo y aceptó.

    Marcela llegó a la cita con el espejo escondido, tuvo sexo con el Maligno de Transmontania. Cuando él se estaba vistiendo le dio la espalda, Marcela le puso el espejo y  se reflejó. Cuando Diógenes supo lo acontecido, quedó tan atónito como ella y sin saber qué hacer. Sólo les quedaba creer que aplicaba el arte de la necromancia, por lo de la lectura del chocolate. Aunque Diógenes seguía escéptico.
    El jubilado tuvo otra cita con Georgeus y le mostró el manuscrito donde se probaba su nacimiento. Este creyó que era una broma que pensaran que tenía casi nueve siglos de vida. El asunto le produjo risa e inmediatamente se le notaron los colmillos. Diógenes se dio cuenta de ello y supo, que aunque se reflejaba en el espejo, era Drácula el vampiro. Sus reatos racionales quedaron por el suelo.
    A Georgeus se le condenó por estupro, se le investigaron sus bienes y fue condenado también por peculado, una virtud muy extendida en Transmontania y en toda Costurantismo.

     El fluido vital fue tan poderoso que perdió su capacidad de mutarse en vampiro y no pudo escapar. Fue encerrado en una mazmorra, la falta del fluido lo fue desintegrando, su torrente de energía psíquica se volvió putrefacta y murió con dolores agudos.
    El suceso trascendió a Transmontania. Los periodistas de la capital investigaron y se encontraron con que el cura del pueblo había contratado, autorizado por la arquidiócesis, al malhechor para intimidar a los liberales a los que consideraba ateos librepensadores que introdujeron la perdición en el bello paisaje montañoso,
                                                              Junio de 2015