. El problema es que
vivimos un mundo complejo y contradictorio: cada uno piensa y vive por sí solo,
porque el pensamiento se genera en solitario aunque el hombre se vuelve un
animal gregario. La paradoja consiste en que el hombre masivo huye de la
soledad, pero no encuentra la compañía, se está solo en las multitudes, en los
espacios más sociales. La verdadera libertad es un espacio reservado en la conciencia.
Los grandes pensadores prefieren la libertad a la satisfacción coartada de sus
necesidades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario